Una vivienda de dos plantas quedó completamente destruida por la fuerza de la corriente del río San José, en el norte de la provincia de Santa Elena. La emergencia se registró la mañana de hoy viernes 30 de octubre, luego de varias horas de intensas precipitaciones que provocaron el desbordamiento del afluente. Los ocupantes lograron evacuar a tiempo y ponerse a salvo, pero perdieron todas sus pertenencias.
La estructura, construida de hormigón, colapsó después de que el agua socavara sus cimientos hasta debilitarla por completo. Televisores, refrigeradora, cocina, camas, aires acondicionados y otros enseres fueron arrastrados por la corriente. La tragedia generó preocupación entre los comuneros, especialmente porque otras tres viviendas ubicadas cerca de la ribera presentan daños estructurales y podrían derrumbarse.
Las afectaciones también alcanzaron a otras comunidades de la zona norte. En Barcelona, la corriente arrastró una vaca, mientras que en Las Núñez varias familias tuvieron que abandonar sus hogares y refugiarse en la casa comunal. En Dos Mangas, una motocicleta fue llevada por el agua, aunque su conductor consiguió ponerse a salvo. En Montañita, la playa amaneció cubierta de palizada y residuos, mientras el mar presentó una tonalidad marrón por el desbordamiento del estero Chicharrón.
Otras localidades como Ayangue, Valdivia, Libertador Bolívar, San Antonio, Cadeate, Curía y La Entrada también reportaron inconvenientes por el temporal. En San Pedro, el malecón quedó completamente inundado debido a la acumulación de agua que no logró evacuar con rapidez. Las precipitaciones provocaron además desbordamientos de ríos, calles anegadas y dificultades para la movilidad de los habitantes.
Las intensas lluvias, acompañadas de tormentas eléctricas, mantienen en alerta a las comunidades de la zona norte de Santa Elena, donde varias familias permanecen fuera de sus viviendas por temor a nuevos deslizamientos y colapsos. Los moradores esperan que las autoridades evalúen los daños y coordinen acciones de asistencia, ante el riesgo de que nuevas precipitaciones agraven la situación.
