El dolor y la indignación envuelven a la parroquia José Luis Tamayo (Muey), donde la madrugada de este miércoles dos hombres fueron asesinados a tiros cuando regresaban a sus hogares después de cumplir su jornada de trabajo embalando larvas de camarón. El doble crimen ha dejado consternada a toda la comunidad.
Las víctimas fueron identificadas como Tony Vera Tomalá, de 31 años, y Jason García Lindao, de 29. El ataque ocurrió alrededor de la 01:30, en el barrio Paraíso. Vecinos, despertados por varias detonaciones, salieron de sus viviendas y encontraron a los dos jóvenes tendidos sobre la calle, mientras los responsables escapaban en una motocicleta.
Las primeras indagaciones apuntan a que los delincuentes habrían intentado apoderarse del dinero que los trabajadores habían recibido por su jornada. Al parecer, ambos se resistieron al asalto y fueron asesinados a balazos. La Policía Nacional mantiene abierta la investigación para confirmar el móvil del crimen e identificar a los responsables.
La noticia provocó escenas de profundo dolor entre familiares, amigos y moradores del sector. Quienes conocían a Tony y Jason los recuerdan como hombres humildes, trabajadores y dedicados a sacar adelante a sus familias. En redes sociales y en las calles de Muey abundan los mensajes de despedida y los pedidos de justicia.
