La violencia volvió a golpear al transporte público en la península. La cooperativa de buses urbanos Horizonte Peninsular suspendió abruptamente su servicio de este viernes 16 de enero luego de una serie de ataques y amenazas extorsivas que pusieron en riesgo la vida de conductores,
Según información confirmada, la pesadilla comenzó la noche del jueves cuando sujetos armados abrieron fuego contra una de las unidades en circulación. El atentado no dejó heridos, pero sí encendió el pánico entre los trabajadores del volante, quienes denunciaron que las intimidaciones venían escalando en los últimos días.
El temor aumentó horas después, cuando otro bus de la cooperativa fue blanco de un intento de incendio. Las llamas lograron ser controladas antes de propagarse, evitando una tragedia mayor, pero el mensaje fue claro: las amenazas iban en serio.
Ante este escenario, los directivos tomaron la drástica decisión de paralizar completamente la ruta y solicitar resguardo policial urgente. De manera reservada, indicaron que no permitirán que sus choferes regresen a las calles mientras no existan garantías reales de seguridad.
La suspensión del servicio afectó de forma directa a cientos de personas que a diario utilizan la línea 11, que conecta Ballenita, Santa Elena y Salinas. Desde tempranas horas, paradas llenas, largas esperas y usuarios desesperados fueron parte del panorama.
