Una fuerte caída de granizo sorprendió a los habitantes del norte de Quito durante la tarde de este miércoles 7 de octubre, dejando un paisaje poco habitual en diferentes puntos de la capital ecuatoriana.
El fenómeno climático se registró principalmente en el sector de la avenida Orellana, donde la acumulación de pequeñas partículas de hielo cubrió calles, aceras y otros espacios, ofreciendo una imagen similar a la de una nevada.
La intensidad de la precipitación llamó la atención de ciudadanos que observaron cómo el granizo transformaba rápidamente el aspecto de las vías. Las imágenes del acontecimiento comenzaron a circular a través de las redes sociales.
Este tipo de eventos meteorológicos puede generar dificultades en la circulación vehicular y peatonal, debido a que la acumulación de hielo reduce la adherencia sobre las superficies y aumenta el riesgo de accidentes.
La granizada volvió a poner en evidencia los cambios repentinos en las condiciones climáticas de Quito, una ciudad donde las precipitaciones pueden presentarse con considerable intensidad. Hasta el momento, no se dispone de información confirmada sobre posibles daños materiales o personas afectadas.
