Un terremoto de magnitud 7,1 sacudió la mañana de este martes 28 de julio a la prefectura de Kumamoto, en el suroeste de Japón, dejando más de 50 personas heridas, daños en edificaciones y momentos de pánico entre la población. El fuerte movimiento telúrico obligó a las autoridades a activar una alerta de tsunami de manera preventiva.
El sismo se sintió con gran intensidad en varias ciudades de la región, donde numerosos edificios presentaron daños estructurales e incluso algunos colapsaron parcialmente. Equipos de emergencia fueron desplegados para atender a los afectados, rescatar a personas atrapadas y evaluar el impacto de la emergencia.
Las autoridades japonesas informaron que más de medio centenar de personas resultaron heridas, aunque hasta el momento no se ha confirmado un número oficial de fallecidos. Además, se registraron interrupciones en el servicio eléctrico, afectaciones en el transporte y suspensión temporal de algunas actividades mientras se realizaban inspecciones de seguridad.
Tras el terremoto, la Agencia Meteorológica de Japón emitió una alerta de tsunami para las zonas costeras cercanas al epicentro. Sin embargo, horas después la advertencia fue levantada al comprobarse que no se generaron olas de gran magnitud que representaran un riesgo para la población.
Japón, uno de los países con mayor actividad sísmica del mundo por su ubicación en el Cinturón de Fuego del Pacífico, mantiene estrictos protocolos de prevención y respuesta ante este tipo de fenómenos. Mientras continúan las labores de evaluación, las autoridades exhortaron a la ciudadanía a mantenerse alerta ante posibles réplicas en las próximas horas.
