La tarde de este miércoles 11 de febrero de 2026 marcó un nuevo capítulo judicial para Guayaquil, cuando el juez anticorrupción Jairo Serrano ordenó la prisión preventiva del alcalde Aquiles Álvarez en el marco del Caso Goleada.
La resolución se produjo luego de que la audiencia de formulación de cargos fuera reinstalada y el expediente retomara su curso tras varias horas de tensión legal que mantuvo en expectativa a los ecuatorianos por saber el destino del alcalde guayaquileño.
La Fiscalía sustentó su pedido ante el magistrado al señalar que Álvarez y otras nueve personas integrarían una presunta estructura dedicada a la delincuencia organizada, con operaciones vinculadas al lavado de activos y a la defraudación tributaria. Para el ente acusador, los indicios recopilados hasta ahora ameritan una medida privativa de libertad mientras continúan las investigaciones.
El caso cobró mayor impacto público la noche del 10 de febrero, cuando se difundió un video incluido en el escrito fiscal que mostraba el momento exacto de la detención del alcalde dentro de su habitación. En la misma causa también fueron aprehendidos sus hermanos Antonio y Xavier Álvarez, quienes permanecen bajo investigación.
La diligencia que se efectuó en el Complejo Judicial del norte la ciudad de Quito, en donde se dispuso que la misma se desarrollara con carácter reservado. Pasada la medianoche de este miércoles, el juez Serrano instaló la audiencia y restringió el acceso únicamente a los procesados y sus abogados defensores.
Mientras tanto, en los exteriores del complejo judicial se concentraron simpatizantes y asambleístas de la Revolución Ciudadana para expresar su respaldo a Álvarez. La movilización se realizó bajo fuerte custodia policial y evidenció la polarización política que ha generado este proceso en la ciudad hasta que finalmente se conoció el resultado.
