Choferes y directivos de la compañía de buses intercantonal Transcisa realizan este jueves 19 de marzo una caravana de protesta para exigir mayor seguridad ante las constantes amenazas de extorsión. La medida surge tras varios episodios de intimidación que, según denuncian, ponen en riesgo la vida de conductores y usuarios en la línea 7 que cubre desde Chulluype, en Ballenita, hasta el cantón Salinas.
La concentración se desarrolló en las calles aledañas a la Base Naval de Salinas, donde decenas de unidades y trabajadores del transporte se reunieron para visibilizar la problemática. Los manifestantes expresaron su preocupación por la falta de garantías para operar con normalidad en medio de la creciente inseguridad.
Desde ese punto, la caravana avanzó en conjunto hacia el sector del K1, en la ciudad de Santa Elena, recorriendo varias vías principales. Durante el trayecto, los participantes hicieron un llamado urgente a las autoridades policiales y militares para que refuercen los controles y brinden protección efectiva al gremio del transporte.
Los protestantes aseguran estar cansados de los constantes atentados y amenazas recibidas en las últimas semanas, las cuales —afirman— han generado temor entre los conductores y sus familias. Señalan que la situación ha llegado a un límite crítico, obligándolos a tomar acciones para ser escuchados.
Finalmente, los representantes de Transcisa advirtieron que, de no obtener respuestas concretas por parte del Gobierno, podrían intensificar sus medidas de protesta. Reiteraron que su principal demanda es garantizar la seguridad en las vías y poder trabajar sin miedo a represalias por parte de grupos delictivos.
